Obra de 100 x 81 cm que manifiesta un rico tapiz de texturas y simbolismos. Con una base de acrílico, rotulador y gesso sobre madera, el retrato del icónico artista emerge entre capas de collage formado por recortes de periódicos, los cuales aportan un contexto cultural y temporal específico.
La técnica mixta utilizada añade una profundidad tanto táctil como histórica, reflejando la esencia multifacética de Jean-Michel Basquiat y su legado en el arte contemporáneo.
La integración de tintas UV y el neón con forma de corona, elemento icónico asociado a Basquiat, que añade una dimensión contemporánea y simbólica a la obra, iluminando no solo el lienzo sino también la complejidad del personaje. Su corona no es solo una fuente de luz, sino también un símbolo de nobleza, éxito y lucha, elementos recurrentes en la vida y el trabajo de Basquiat.
El proceso de creación de la pieza involucra una inmersión en la vida del personaje retratado, donde cada recorte de periódico seleccionado para el collage es un eco de la historia de Basquiat, sus obras, su impacto y su espíritu rebelde. El uso del gesso como base no solo prepara el lienzo, sino que también simboliza un nuevo comienzo, una página en blanco sobre la cual se narra una nueva historia.
Este retrato es una confluencia de arte y realidad, de historia y contemporaneidad, que encapsula la visión del artista sobre Basquiat, revelando cómo su legado continúa inspirando y desafiando a las nuevas generaciones. Es una pieza es un diálogo visual que invita a los espectadores a participar y a reflexionar sobre el impacto duradero de Basquiat en el arte moderno.
De esta forma y, en palabra del artista, “mezcla todo lo que le hace soñar en la obra”.
