Acrílico y spray sobre lienzo capturan la esencia de Audrey Hepburn en esta obra de 92x73cm. La pintura acrílica establece la definición del icónico semblante de Hepburn, delineando suavemente las curvas de su rostro y la delicadeza de sus rasgos. La mirada penetrante de la actriz está ejecutada con tal detalle que parece seguir al observador, revelando la humanidad y vulnerabilidad detrás de su imagen pública.
El contraste está servido: la firmeza del acrílico define el rostro icónico de Hepburn con detalle realista, mientras que el spray rosa añade una dimensión inesperada y moderna, que resalta sobre la sobriedad de la paleta monocromática. Este derrame de flúor no solo aporta un choque visual, sino que también simboliza el impacto duradero de Hepburn en el mundo, una mancha de belleza que se niega a desvanecerse.
Juntas, estas técnicas forman una pieza que es a la vez un homenaje y una perspectiva fresca, colocando a esta querida figura del siglo XX dentro de un contexto moderno y vibrante, reflejando un carácter dual, por un lado clásico, por otro audazmente contemporáneo.
