La obra «Give me the bat Wendy», de 73 x 92 cm realizada en acrílico sobre lienzo, es una inmersión profunda en los recuerdos de infancia de Maseda y su confrontación con sus pesadillas personales. Esta pieza refleja un punto álgido en «The Shining», cuando el personaje de Wendy se da cuenta de la demencia de su marido, y él, consumido por la locura, le repite obsesivamente «Dame el bate, Wendy».
Maseda canaliza la tensión y el terror psicológico de la película en su lienzo, capturando con precisión el momento exacto del reconocimiento del horror. La película, que ha formado parte de las pesadillas del artista desde la niñez, se convierte en su lienzo en una forma de confrontación y catarsis. Este acto de plasmar en la pintura esos fantasmas personales, aquellos rostros que lo han perseguido, es tanto un desafío a sus miedos como un tributo a la influencia perdurable de la obra de Kubrick.
La intensidad de la escena es resaltada por el uso del color rosa flúor, un sello distintivo de Maseda, que añade un contraste vibrante a la monocromía del lienzo y pone de relieve la urgencia del diálogo. El texto, aplicado con trazos audaces y expresionistas, no solo narra un momento de la película, sino que también revela la relación personal del artista con la obra, ofreciendo una mirada íntima a las influencias que moldean su expresión artística.
